RFID, la nueva tecnología por radiofrecuencia ideal para el almacén de tu empresa que está en boca de todos, sigue leyendo este post para saber más sobre el tema.

El sistema RFID se incorpora a la empresa como una alternativa para optimizar la gestión integral del almacén, ahorrar tiempos, incrementar la productividad y reducir los niveles de inventario. Forma parte de las herramientas que se suman a las organizaciones para mejorar sus procesos y los ayudan a destacar entre sus principales competidores.

¿Qué es la tecnología RFID?

En inglés Radio Frequency Identification, es un sistema de identificación inteligente de productos de lectura rápida, sin contacto con una velocidad de respuesta menor de 100 ms. Es decir, utiliza las ondas de radiofrecuencia para identificar y transmitir datos sobre un determinado objeto o producto. Es similar al código de barras; sin embargo, permite guardar mayor cantidad de información (nombre de los clientes, precio del producto, fecha del último pedido, entre otros datos).

10 Ventajas del RFID en un almacén

  1. No se necesita de operadores para realizar las lecturas de las etiquetas.
  2. Las lecturas se pueden efectuar en movimiento y a una distancia de +10m y sin línea de visión.
  3. Permite identificar múltiples productos de manera simultánea.
  4. Contribuye a la eficiencia de las operaciones en el almacén.
  5. La organización disminuye la cantidad de personas y los periodos de tiempo que se invierten en los procesos de identificación de productos y mercancía. El equipo de trabajo, puede enfocarse en otras actividades que sigan contribuyendo al crecimiento de la empresa. Se reducen los costos de operación.
  6. Automatiza los procesos productivos y logísticos, en especial lo más repetitivos y manuales, contribuyendo a la satisfacción del cliente.
  7. Garantiza la seguridad de los productos y materias primas en el almacén. Disminuye la posibilidad de hurto de mercancía.
  8. Permite dar seguimiento a cada movimiento de los productos y materias primas que entran, salen y se devuelve al almacén. Se lleva una trazabilidad de los productos más efectiva a través de la cadena valor y por todos los elementos que integran el producto final.
  9. Minimiza los errores de identificación, lectura y clasificación de productos y materia prima que pueden conllevar a daños o roturas en la mercancía o por el contrario que afecten la manipulación de existencias y la preparación de pedidos.
  10. Permite determinar con precisión el estado del almacén y de cada producto en tiempo real, esto incluye su stock, si está identificado, cuando fue extraído, sino está colocado donde debe ser, o por el contrario, su localización exacta, entre otros.
  11. Mayor durabilidad: cuando se trata del sistema de código de barras, la presencia de grasa o suciedad se vuelve un problema; sin embargo, las etiquetas RFID están cubiertas por materiales resistentes como plástico y metal lo que se traduce en un tiempo de vida útil más prolongado.

Desventajas del uso del RFID en la logística

  • Los costos de instalación son altos: se considera que se deberá hacer una inversión mayor a la del sistema por código de barras, ya se requiere la compra de lectores RFID fijos o portátiles, las Tag-RFID, y otros elementos según sea el caso. Pero no se desanime recuerde que las ventajas mencionadas anteriormente   valen la pena.
  • Actualizaciones costosas: es probable que amerite actualizar su equipo para mantener la calidad en la gestión que se está ejecutando. Esto implica cambiar escáner y otros dispositivos de interés, lo cual podría representar una salida de dinero. Esto sin mencionar, que siempre que realice una modificación en el sistema es imperativo actualizarlo para procesar esos datos nuevamente.
  • Dificultad de lectura para ciertos materiales: el tipo de señal de esta solución tecnológica resulta inútil en metales o líquidos
  • Interferencias en las etiquetas RFID: toda interrupción que pueda afectar la funcionalidad del sistema de gestión que está usando su empresa representa una preocupación. Por ejemplo, un ambiente lleno de ondas de radio limita la transmisión de datos.

Implementación de la tecnología RFID en un almacén

En la actualidad, es un sistema implementado por muchos almacenes de logística debido a su flexibilidad y facilidad para gestionar, integrado por diversos elementos que se complementan entre sí como:

  • Etiquetas RFID: para cada configuración existe un tipo de categoría diferente, se mencionan tres: activas, pasivas y semi pasivas.
  • Equipos RFID: son los que se utilizan para leer el contenido de las etiquetas.
  • Software RFID: Es la plataforma que se integra con el sistema ERP/SGA de la empresa y que tiene como función la gestión de toda la data enviada por los equipos RFID a lo largo de la cadena de suministro. La empresa tiene acceso a esta información desde cualquier lugar y en cualquier momento.

Funciona de la siguiente manera:  al pasar el producto, la antena RFID será la encargada de detectar la etiqueta inteligente (RF-Tag) transmitiendo una señal al lector RFID que a su vez validará la información contenida en la misma y la enviará al sistema central de gestión de almacenes del cliente, donde se actualizará toda la data en tiempo real (estado actual del almacén).  En algunos casos podría ser necesario instalar arcos de lectura RFID de acuerdo a las condiciones del almacén.

Las etiquetas no admiten duplicidad, son únicas cuando disponen de un código de seguridad. La información que contienen se puede reescribir, actualizar, modificar o eliminar. Se reutilizan con otro código de identificación.

¿Qué debe hacer una empresa antes de implementar la tecnología RFID?

Planificar y establecer los objetivos de su inversión: en este primer paso podrá evaluar y analizar si es una inversión de riesgo, que tan factible puede ser este sistema para la empresa (relación costo/beneficio). Una pregunta clave en este proceso sería ¿qué quiere mejorar en su almacén?, su gestión de stock, los cortes de producción por falta de existencias, la trazabilidad de sus productos, también puede adelantarse y predecir cómo afectarán estos cambios en su almacén y en su personal.  

Establecer como desea manejar su producto: toda empresa debe estar involucrada con el producto que ofrece, el tipo de mercancía, cuáles son los alcances de ésta en el mercado actual, entre otros aspectos, lo cual sentará una de las bases para saber cuál será la manera más efectiva de gestionarlo.

Determinar las características del almacén: esto amerita una revisión exhaustiva tanto de las características físicas (configuración y tamaño), así como también del flujo de mercancía y de la dinámica de trabajo, es decir las operaciones del día a día. De esta manera se podrán establecer los posibles inconvenientes que pudieran generarse con el uso de la tecnología RFID.

Buscar asesoría: las consultas de toda la información que necesita saber su empresa en relación a la tecnología RFID pueden ser atendidas por el personal técnico especializado en este tipo de solución de identificación inteligente, ¿Qué equipos hacen faltan?, ¿cuántos se deben utilizar? ¿dónde serán instalados?, ¿qué tipo de etiquetado RFID será utilizado? son parte de las dudas más comunes. Este paso se considera uno de los más importantes.

Las decisiones que tome la empresa siempre deberán estar ajustadas a sus necesidades productivas, a la realidad financiera y de inversión. La tecnología RFID puede dar respuesta a casi todos los sectores de la actividad empresarial. Su instalación se realiza de una manera sencilla y no interviene en gran magnitud en el funcionamiento habitual del almacén. La empresa continúa operando sin ningún inconveniente. Para que los equipos puedan tener un funcionamiento óptimo será necesario disponer de buenas conexiones a la red.

La tecnología RFID cuando se integra a un buen sistema de gestión de almacenes será pieza fundamental para alcanzar los objetivos empresariales.